La clasificación en Monza es clave y así lo demuestran los datos que cada año lo afirman, este año Gasly y Russell gozan de esa superioridad que da la primera fila de parrilla
Monza es uno de los circuitos en los que la clasificación adquiere una importancia especial. El trazado italiano permite adelantar más que otros escenarios del calendario, pero eso no significa que conseguir una buena posición de salida sea secundario. Al contrario: en el Templo de la Velocidad, tener aire limpio desde la primera vuelta puede convertirse en una de las mayores ventajas del fin de semana.
La clasificación del Gran Premio de Italia se disputará este sábado a las 16:00 horas y pondrá a prueba uno de los aspectos más particulares de Monza: conseguir una vuelta rápida no depende únicamente de encontrar el límite del coche, sino también de aprovechar correctamente el rebufo. Con una recta principal de 1,1 kilómetros y una vuelta en la que los monoplazas circulan a fondo durante aproximadamente el 80% del tiempo, cada detalle puede marcar diferencias mínimas en los tiempos.
Una pole que no garantiza la victoria, pero sí una ventaja
Los datos recientes demuestran que salir primero en Monza no asegura terminar primero. Max Verstappen consiguió la pole en 2025 y también se llevó la victoria, pero Lando Norris hizo lo propio en 2024 y terminó segundo, mientras que Carlos Sainz logró la primera posición de salida en 2023 y acabó tercero.
La razón es sencilla: Monza tiene varias oportunidades de adelantamiento. La frenada de la primera chicane, por ejemplo, es uno de los puntos más importantes de todo el circuito. Los pilotos llegan a ella después de recorrer la larga recta principal y deben pasar de velocidades cercanas a los 350 km/h a aproximadamente 70 km/h. Es una oportunidad perfecta para atacar a un rival.
Pero precisamente por eso, salir delante sigue siendo fundamental.
El piloto que parte en cabeza puede controlar el ritmo, escoger cuándo utilizar la batería y evitar quedar atrapado en un tren de coches. En un circuito en el que el rebufo tiene tanta importancia, perder varias posiciones en las primeras vueltas puede obligar a gastar recursos para recuperarlas posteriormente.
𖠷 El rebufo puede decidir la clasificación
La peculiaridad de Monza comienza incluso antes de que se apaguen los semáforos del domingo. Durante la clasificación, encontrar el equilibrio entre tener aire limpio y aprovechar el rebufo de otro coche será una de las claves.
Un piloto puede beneficiarse enormemente de seguir a otro monoplaza en las largas rectas, pero también existe el riesgo de acercarse demasiado y perder rendimiento en las curvas. Por eso, la preparación de la vuelta rápida resulta casi tan importante como la propia vuelta. En Monza, unas centésimas pueden decidir varias posiciones.
Y eso puede ser especialmente relevante este año, con una parrilla en la que las diferencias entre algunos equipos pueden ser pequeñas. Una décima puede transformar una salida desde las primeras filas en otra desde mitad del grupo.
‼️ La primera frenada, otro momento decisivo
Una buena clasificación también permite evitar uno de los grandes peligros de Monza: quedar atrapado en el caos de la primera chicane. Los coches llegan agrupados a una de las frenadas más fuertes del campeonato y, con varias posiciones en juego, cualquier exceso de optimismo puede terminar en contacto. Partir desde las primeras posiciones permite afrontar ese momento con mayor margen y, sobre todo, tener la pista más despejada.
Además, quien consiga mantener la primera posición después de la primera chicane tendrá una oportunidad importante de empezar a construir su carrera antes de que aparezcan los primeros juegos estratégicos.
⛓️ Antonelli, Ferrari y una clasificación con mucho en juego
La sesión tendrá además un protagonista inevitable: Kimi Antonelli. El italiano llega a su Gran Premio de casa como líder del Mundial, pero Mercedes ya ha confirmado que deberá afrontar una penalización que le obligará a salir desde el fondo de la parrilla por cambios en su unidad de potencia. Eso cambia completamente el significado de su clasificación. Para Antonelli, conseguir el mejor tiempo posible seguirá siendo importante, pero no podrá convertirlo en una posición de salida privilegiada debido a la penalización.
Para Ferrari, en cambio, la sesión tendrá un valor enorme. La Scuderia llega a su carrera de casa con una unidad de potencia actualizada y con la presión de ofrecer una actuación competitiva delante de los Tifosi. Y en un circuito como Monza, una buena posición de salida puede ser el primer paso para que Ferrari vuelva a luchar por la victoria en casa.
🫨 Una clasificación que puede cambiar toda la carrera
Monza ofrece adelantamientos, sí, pero eso no significa que todos los pilotos tengan las mismas facilidades para remontar. La gestión de energía, los neumáticos, el tráfico y la capacidad de mantener la batería disponible para defenderse o atacar convierten la posición en pista en un recurso estratégico. Por eso, la clasificación de este sábado no será simplemente una batalla por la pole.
Será el primer gran enfrentamiento estratégico del fin de semana. En Monza se puede ganar saliendo desde atrás, pero salir delante permite correr de otra manera. Y cuando las diferencias son tan pequeñas, disponer de aire limpio, controlar el ritmo y no verse obligado a adelantar constantemente puede terminar siendo la diferencia entre luchar por el podio o quedar atrapado en el tráfico.
El domingo habrá 53 vueltas para comprobarlo. Pero buena parte de la carrera empezará a decidirse el sábado, durante los minutos en los que los pilotos busquen una de las poles más especiales de toda la temporada.
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