El asturiano terminó 19º en la segunda sesión de entrenamientos y dejó una radio tan sencilla como contundente para explicar las dificultades del AMR26. Después de mostrar señales de progreso en Hungría y Zandvoort, las características de Monza han vuelto a exponer algunas de las principales debilidades del conjunto Aston Martin-Honda.
A veces, el cronómetro necesita muchas vueltas para descubrir dónde está el problema. Fernando Alonso necesitó apenas cuatro conceptos: “Motor, las rectas, vibraciones, no tengo velocidad punta…”. Su respuesta por radio durante la FP2 del Gran Premio de Italia fue prácticamente un diagnóstico completo del viernes de Aston Martin.
El equipo británico aterrizó en Monza consciente de que las características del circuito podían convertir el fin de semana en uno de los más complicados de la temporada. Las largas rectas, la enorme importancia de la eficiencia y la necesidad de velocidad punta atacan precisamente algunos de los puntos débiles que el AMR26 no puede esconder.
La clasificación de la segunda sesión terminó confirmándolo. Alonso necesitó utilizar un segundo juego de neumáticos blandos para conseguir un 1:25.060 y ascender hasta la 19ª posición, únicamente por delante de los dos Cadillac y de Lance Stroll. Más preocupante todavía fue comprobar que Aston Martin permanecía separado de una zona media extremadamente comprimida.
📻 “Motor, las rectas, vibraciones, no tengo velocidad punta”
No hubo un largo análisis cuando el muro preguntó a Alonso qué estaba limitando su rendimiento.
“Motor, las rectas, vibraciones, no tengo velocidad punta…”.
Cuatro problemas que, en realidad, están estrechamente relacionados con el tipo de circuito en el que se encuentra Aston Martin. Monza exige justo aquello que el coche verde está teniendo más dificultades para ofrecer. Con buena parte de la vuelta realizada con el acelerador a fondo, cualquier déficit en potencia, entrega o velocidad punta adquiere una dimensión mucho mayor que en otros trazados. Por eso, cuando desde el muro intentaron conocer cuál era el principal problema del coche, la dificultad para Alonso estaba precisamente en elegir uno.
😰 Alonso llega a caer hasta las últimas posiciones
Los problemas aparecieron prácticamente desde el inicio de la FP2. Mientras Mercedes y Ferrari empezaban a encontrar velocidad con relativa facilidad, Alonso se hundió en la clasificación. Durante una fase de la sesión llegó a estar 21º pese a haber utilizado ya el neumático blando, mientras George Russell marcaba tiempos muy superiores incluso con el compuesto duro.
La primera simulación de clasificación tampoco cambió el escenario. Alonso llegó a ocupar la última posición, a más de tres segundos de la referencia, obligando a Aston Martin a recurrir posteriormente a otro juego de blandos para intentar encontrar algo más de rendimiento. El segundo intento permitió maquillar ligeramente la tabla. El 1:25.060 le colocó 19º, pero la posición final ofrecía poco consuelo. Aston Martin seguía claramente lejos de la pelea real por entrar en el top 10.
🟢 Monza devuelve a Aston Martin a una realidad incómoda
El resultado contrasta especialmente con las señales ofrecidas por Aston Martin en circuitos recientes. El progreso realizado en el chasis había permitido al equipo acercarse mucho más a posiciones competitivas, especialmente desde las evoluciones introducidas durante la temporada. En trazados donde la aerodinámica permite marcar mayores diferencias, el AMR26 había conseguido esconder parte de sus carencias.
Monza cambia completamente las prioridades. Aquí hay menos lugares donde compensar una pérdida en recta. Los pilotos necesitan descargar aerodinámicamente el coche y pasar enormes periodos de la vuelta con el acelerador completamente abierto. Y ahí Aston Martin está sufriendo. La diferencia respecto a la zona media fue una de las señales más preocupantes del viernes. Mientras equipos como Racing Bulls, Alpine, Haas, Audi y Williams aparecían agrupados en apenas unas décimas, los coches verdes permanecían instalados bastante más atrás.
⚙️ El motor Honda queda bajo el foco
La radio de Alonso puso inevitablemente la atención sobre la unidad de potencia. Honda había introducido recientemente una evolución de su motor de combustión con la intención de dar un paso adelante durante la segunda parte de la temporada, aunque la nueva especificación todavía requiere trabajo para conseguir una entrega más limpia y manejable. Las vibraciones ya habían aparecido como uno de los aspectos a controlar y en Monza volvieron a formar parte del diagnóstico de Alonso.
El problema es que el trazado italiano amplifica cualquier pequeña carencia. No existe otro circuito en el calendario donde la velocidad punta tenga un protagonismo tan constante. Si el coche pierde metros en recta, recuperar posteriormente ese tiempo únicamente mediante el paso por curva se convierte en una tarea prácticamente imposible.
🏎️ El chasis no puede esconderlo todo en el Templo de la Velocidad
Aston Martin había conseguido progresar en uno de los aspectos que más preocupaban durante el comienzo de temporada: el comportamiento general del coche. Las mejoras introducidas en el AMR26 permitieron ampliar su ventana de funcionamiento y ofrecer a Alonso mayores posibilidades para pelear con una zona media tremendamente igualada. Pero Monza plantea una ecuación completamente distinta.
Aquí el equilibrio aerodinámico y el rendimiento en curva continúan siendo importantes, pero la eficiencia y la velocidad en recta condicionan enormemente el resultado final. Por eso, incluso aunque Aston Martin haya avanzado con el chasis, Alonso dispone de pocas herramientas para compensar aquello que pierde durante las largas aceleraciones.
📉 De mirar hacia arriba a volver al fondo de la tabla
El golpe resulta especialmente evidente porque llega después de dos fines de semana en los que Aston Martin había transmitido una imagen mucho más positiva. El equipo empezaba a acercarse a rivales que anteriormente parecían fuera de alcance. Monza, sin embargo, ha vuelto a colocar al AMR26 en una posición mucho más parecida a la sufrida durante algunos de los Grandes Premios más complicados de la temporada. Y la comparación con la zona media tampoco ayuda.
Carlos Sainz terminó 17º, pero apenas unas décimas le separaban de las puertas del top 10. Para Alonso, la diferencia respecto a ese mismo grupo era considerablemente mayor. Eso significa que el reto de Aston Martin para el sábado no consiste únicamente en encontrar una o dos décimas que permitan ganar varias posiciones. Necesita un paso adelante bastante mayor.
🔧 Aston Martin tiene una noche para buscar respuestas
La FP3 será la última oportunidad antes de que llegue la clasificación. Aston Martin deberá analizar dónde puede encontrar rendimiento sin comprometer todavía más un coche que ya está sufriendo en las rectas. Descargar aerodinámicamente el AMR26 podría ayudar en velocidad punta, pero también puede generar nuevas dificultades en frenada y paso por curva.
El margen de maniobra parece reducido. Alonso, al menos, ya ha dejado claro dónde están los problemas. Motor, rectas, vibraciones y falta de velocidad punta. Una lista breve que explica mucho mejor que cualquier análisis complejo por qué Aston Martin ha pasado de acercarse a la zona media en los últimos Grandes Premios a volver a mirar la clasificación desde abajo en Monza. El viernes ha confirmado los peores temores. Ahora queda por saber si el equipo puede encontrar durante la noche alguna solución capaz de evitar que el sábado sea todavía más complicado.
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