El madrileño terminó 16º en la FP1 y 17º en la FP2 del GP de Italia, pero resta importancia a la clasificación. Williams ha convertido parte de sus viernes en sesiones de pruebas para recopilar información de cara al próximo coche.
Carlos Sainz terminó el viernes de Monza lejos de las primeras posiciones, pero la tabla de tiempos no cuenta toda la historia. El español fue 16º en la FP1 y 17º en la FP2 del Gran Premio de Italia en una jornada en la que Williams decidió sacrificar parte del rendimiento inmediato para trabajar pensando mucho más allá de este fin de semana.
El equipo de Grove está aprovechando las sesiones de entrenamientos libres para experimentar con diferentes soluciones y recopilar información que pueda resultar útil en el desarrollo del monoplaza del próximo año. Una estrategia que Sainz asume incluso aunque implique comenzar los Grandes Premios aparentemente más atrás de lo esperado.
De hecho, el madrileño ya no utiliza los viernes como una referencia demasiado fiable para saber dónde se encuentra realmente. Su Williams llegará al sábado con una configuración más convencional y será entonces cuando empiece a descubrirse su verdadero potencial en Monza.
🧪 Sainz convierte los viernes en sesiones de test
La posición final podía sugerir un comienzo complicado, pero Sainz hizo una lectura muy diferente después de bajarse del FW48. El objetivo principal no estaba en perseguir el mejor tiempo posible, sino en utilizar las dos horas de entrenamientos para experimentar.
“Ha ido bien. De momento no me tomo los viernes demasiado en serio, porque estamos probando cosas muy diferentes en el coche para intentar encontrar soluciones de cara al año que viene”.
El planteamiento explica parte de la diferencia entre sus posiciones y las expectativas de Williams en un trazado que, sobre el papel, puede adaptarse mejor a algunas de las características de su monoplaza.
“Considerando que el viernes no hay nada en juego, lo veo como una sesión de test y mañana pondremos el coche en una configuración más básica”.
El cronómetro, por tanto, pasó a un segundo plano.
🔮 Williams sacrifica parte de Monza pensando en el futuro
El trabajo realizado no se limita a pequeños cambios de puesta a punto específicos para el Gran Premio de Italia. Williams quiere aprovechar el tiempo disponible en pista para obtener respuestas que puedan utilizarse en el desarrollo futuro. Con la temporada avanzando, cualquier sesión se convierte también en una oportunidad para comprobar conceptos en condiciones reales.
Y Sainz reconoce que esa decisión tiene un precio.
“Estamos probando cosas interesantes que nos están dando información para el año que viene y, en ese sentido, probablemente estamos sacrificando un poco el fin de semana, pero creo que será interesante para el futuro”.
Es una apuesta a medio plazo: perder algo de rendimiento durante el viernes para entender mejor qué caminos pueden funcionar cuando llegue el momento de desarrollar el siguiente monoplaza.
📉 Un 16º y un 17º que Sainz no considera representativos
Los resultados fueron discretos. Sainz terminó 16º en la primera sesión y 17º en la segunda, pero el contexto de la FP2 invita a no sacar conclusiones precipitadas. La zona media volvió a estar extremadamente comprimida. El madrileño terminó 17º, pero apenas unas décimas le separaron de las puertas del top 10, por lo que cualquier pequeña mejora podría traducirse en numerosas posiciones cuando llegue la clasificación.
Además, Williams afrontará el sábado con una puesta a punto más convencional. Ahí llegará la verdadera prueba. La FP3 permitirá comprobar cuánto rendimiento aparece cuando el equipo abandone los experimentos y prepare definitivamente el coche para la clasificación.
⚔️ La Q3 puede decidirse por cuestión de milésimas
Si algo dejó claro la segunda sesión fue que la batalla de la zona media será especialmente dura. Racing Bulls mostró velocidad, Franco Colapinto se acercó con el Alpine actualizado y Haas, Audi y Williams aparecieron separados por diferencias mínimas. Entre varios de los candidatos a pasar a Q3 prácticamente no existía margen. Para Sainz, eso convierte el sábado en una cuestión de precisión. Una vuelta limpia, encontrar correctamente la ventana del neumático y evitar el tráfico pueden suponer la diferencia entre quedarse eliminado en Q1, caer en Q2 o luchar por una posición entre los diez primeros. Y en Monza aparece además otro factor: el rebufo.
💨 Sainz no quiere depender del rebufo en clasificación
Pocos circuitos convierten el juego de los rebufos en un asunto tan importante como Monza. Las largas rectas permiten ganar velocidad cuando un piloto consigue colocarse a la distancia adecuada de otro monoplaza. Históricamente, eso ha generado auténticas partidas de ajedrez durante las clasificaciones, con los pilotos intentando encontrar la posición óptima antes de comenzar su vuelta.
Sainz, sin embargo, no es demasiado partidario de esa estrategia.
“Personalmente siempre me parece que el rebufo distrae más de lo que ayuda, así que no soy muy partidario”.
Para el español, la ganancia potencial en las rectas no siempre compensa aquello que puede perderse al tener otro coche demasiado cerca.
😅 “No sé cómo lo hacen los chicos de la F2”
Sainz explicó que su principal problema con el rebufo no está únicamente relacionado con el tráfico, sino con la concentración necesaria para completar una vuelta al límite.
“Simplemente porque no puedo concentrarme en mi vuelta de clasificación con un coche tan cerca por delante; no sé cómo lo hacen los chicos de la F2”.
El comentario, pronunciado en tono distendido, resume una dificultad muy característica de Monza. Encontrar un coche por delante puede ofrecer unas décimas preciosas en recta, pero calcular mal la distancia puede comprometer las frenadas, reducir el rendimiento aerodinámico en determinadas zonas o directamente arruinar la vuelta. Sainz prefiere disponer del espacio suficiente para centrarse únicamente en llevar su Williams al límite.
🇮🇹 El verdadero Williams aparecerá el sábado
El viernes, por tanto, deja más información dentro del garaje que respuestas visibles en la clasificación. Sainz no parece especialmente preocupado por haber terminado 16º y 17º. Williams sabía que las pruebas podían comprometer sus tiempos y aceptó ese riesgo porque considera que los datos obtenidos pueden tener valor más adelante. Ahora llega el momento de cambiar de objetivo.
El sábado, el FW48 regresará a una configuración más convencional y Sainz dejará atrás el trabajo experimental para centrarse en aquello que sí reparte posiciones: clasificarse lo más arriba posible en una zona media separada por apenas unas décimas. Monza permitirá entonces descubrir si detrás de ese 17º puesto había realmente mucho más potencial del que enseñó el cronómetro durante el viernes.

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