Verstappen encara la carrera del GP de Miami con positivismo y sorpresa tras una clasificación en la que el resultado no era el esperado
Red Bull ya lo había anticipado antes de arrancar la temporada 2026: el inicio no iba a ser sencillo. La escudería había centrado gran parte de sus recursos en el desarrollo del monoplaza de 2025, con el objetivo de pelear el título frente a McLaren y Lando Norris. Una apuesta que, finalmente, no dio sus frutos y que ha condicionado el rendimiento del nuevo RB22 en este arranque de curso.
Hasta la llegada a Miami, los resultados hablaban por sí solos. Max Verstappen no había pasado de una discreta sexta posición en Australia, abandonó en China y solo pudo ser octavo en Japón. Un inicio lejos de los estándares habituales del neerlandés y que evidenciaba las dificultades del equipo. A ello se sumaban sus críticas a la normativa actual, en un contexto que no terminaba de convencer al piloto.
📈 Primer paso adelante en Miami
Sin embargo, el Gran Premio de Miami ha supuesto un pequeño punto de inflexión. Verstappen ha conseguido colarse en la primera fila de la parrilla, firmando su mejor resultado de la temporada hasta la fecha y mostrando una clara mejora en sensaciones.
El propio piloto reconocía el progreso, aunque con cautela:
Hemos tenido muchas dificultades en las primeras carreras, y para nosotros estar en esta posición es un poco sorprendente. Pensaba que podríamos ser quintos o sextos, y ser segundos es un gran logro para nosotros. Pero es cierto que el coche es mejor para pilotar y me sentía más cómodo. Antes era más un pasajero, y ahora puedo empujar más. No he tenido buenos comienzos todavía, así que esperamos a ver qué pasa con el clima”.
Las mejoras introducidas parecen haber dado resultado, al menos en términos de confianza al volante, un aspecto clave para un piloto que siempre ha basado su rendimiento en la capacidad de exprimir el coche al límite.
🎯 Un objetivo más realista: el podio
Pese al paso adelante, Verstappen mantiene los pies en el suelo. El neerlandés es consciente de que Red Bull aún no está en condiciones de luchar de tú a tú por la victoria con Mercedes, Ferrari o McLaren, pero sí ve factible pelear por el podio.
Me siento cómodo con el coche, antes no tenía control del coche, y ahora parece que tengo control y con eso puedo empujar más. ¿La lluvia?, Me da igual, queremos aprender, queremos hacer un buen trabajo, y obviamente puntuar todo lo que podamos”.
El cambio más significativo, según el propio piloto, está en el feeling con el monoplaza, una base imprescindible para construir resultados más sólidos.
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