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Gran Premio de Austria

El Mundial de MotoGP volvió al Red Bull Ring, un escenario que ha continuado con el legado de Ducati en tierras austriacas y donde ha habido un vencedor y un ganador moral. Estas son las banderas de Piel de Asfalto al Gran Premio de Austria.

Decimotercera cita de la temporada que termina con un duelo de titanes luchando por un objetivo: ser Campeones del Mundo a final de temporada. En esta ocasión, la historia parecía estar escrita, cinco de las seis ocasiones anteriores habían tenido una Ducati en lo más alto del podio, por lo que en esta ocasión mucho se tenía que torcer la cosa para que no se repitiese lo que es ya una premisa en el Red Bull Ring.

Es cierto que este año había un interrogante que, por un momento, ponía en duda quienes saldrían beneficiados: la nueva chicane. El circuito situado en el pueblo de Spielberg ha sido escenario de numerosos incidentes escalofriantes que nos han puesto los pelos de punta en más de una ocasión. Uno de los últimos, en el que se vieron involucrados Johann Zarco y Franco Morbidelli cuyas motos salieron volando prácticamente impactando contra Valentino Rossi y Maverick Viñales.

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Por primera vez desde hace ya algunos años el Gran Premio de Austria transcurrió sin grandes incidentes que lamentar, excepto la caída que tuvo como protagonista a Joan Mir quien sufrió una fractura en el calcáneo de su pie derecho. Por este motivo, queda hacer mención especial a la nueva chicane del Red Bull Ring que parece haber solucionado los problemas de seguridad del trazado austriaco. Estas son las banderas de Piel de Asfalto al Gran Premio de Austria.

Bandera a cuadros: Pecco Bagnaia entra en un selecto grupo de pilotos

De entre los pilotos que brilló este domingo en el Red Bull Ring, estaría Pecco Bagnaia. El italiano que llegaba de hacer doblete en las dos carreras anteriores, sabía que Austria podría ser el escenario en el que hiciese historia. Un resultado en forma de victoria que abre más el camino hacia su titularidad como uno de los favoritos en la lucha por el título. A su manera, sin hacer ruido el de Ducati se metió en un selecto grupo de pilotos capaces de conseguir tres victorias consecutivas, por detrás de nombres tan célebres como el de Valentino Rossi, su mentor; Marc Márquez o Dani Pedrosa, entre otros.

A lomos de su Desmosedici, Pecco Bagnaia continúa el legado de los de Borgo Panigale en el circuito austriaco. Seis victorias de la siete posibles y un dominio innegable durante todo el fin de semana. La historia de Ducati continúa repitiéndose año tras año, aunque en esta ocasión con uno de sus pilotos más especiales, su punta de lanza, el hombre que podría darles su primer título de Campeones del Mundo desde el año 2007 con Casey Stoner. Lo que es indudable, y la victoria de Bagnaia lo corrobora, es que Ducati es al Red Bull Ring como pie a su zapato.

Bandera verde: El Diablo se viste de campeón

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Pero si hay alguien, opinión personal, que destacó en la carrera de este domingo en Austria, ese fue Fabio Quartararo. Tenía todas las de perder, pero convirtió todas sus opciones en posibilidades. El francés supo luchar contra todos sus demonios para sacar partido de uno de los circuitos marcados en rojo en su calendario. Creó de la nada una moto capaz de luchar con los gigantes del Red Bull Ring para llevarse a casa una segunda posición, muy importante de cara a la lucha por el título, que le convierte en el ganador moral del fin de semana.

Lo que es indudable es que en esta lucha era David contra Goliat, pero Quartararo supo sacar el campeón que lleva dentro para sacarse de la chistera una Yamaha que, a pesar de que cuenta con numerosos puntos débiles, pudo luchar contra una de las mejores motos de la parrilla. Calculadora en mano, el francés se va de Austria más líder que nunca, pero con algo más importante aún, la moral del ganador.

Bandera amarilla: o todo o nada

Todo o nada fue la premisa que acompañó a los dos hombres que el año que viene podrían vestirse de rojo en el equipo oficial de Ducati. Todo, de casi rozar la victoria; y nada, de perderla cuando ya la tenían prácticamente en sus manos. Jorge Martín y Enea Bastianini querían demostrar este fin de semana que su talento está por encima de cualquier resultado, y de alguna manera lo han logrado. Pese a los resultados, los de Ducati pueden estar tranquilos de haberlo intentado.

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Un duelo de titanes que vas más allá de un simple resultado en la pista, que traspasa la frontera de su futuro y que deja un claro mensaje de ambos contendientes: el de ‘aquí estoy yo’. Una vez alguien muy querido en el paddock dijo: ‘tú ambición, superó tu talento‘, aunque en esta ocasión podría ser al revés, ‘la ambición hizo patente un sustantivo que define a nombres como el de Jorge Martín y Enea Bastianini, el de campeón’.

Bandera roja: no cabe señalar culpables, sólo soluciones

Como cada semana desde hace ya algún tiempo, hay una marca con nombre y apellido que sale mal parada de cada escenario que pisa: Honda. En esta ocasión pese a que contaron con la ayuda de su punta de lanza en el box, los resultados volvieron a distar mucho de los deseados. De nuevo, pilotos e ingenieros volvieron a luchar contra viento y marea para rascar un resultado que hace patente el momento que atraviesa la que durante años ha sido la escudería del ala dorada. No cabe señalar culpables, sólo queda buscar soluciones. Unas soluciones que, por el momento, parecen estar lejanas pero, como un ocho veces Campeón del Mundo dijo una vez: sea conmigo o con otro piloto, Honda tiene que estar delante”. 

Foto: Piel de Asfalto

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