Antonelli se llevaba en Monza su séptima victoria de la temporada pero la más importante hasta la fecha. Después de ser sancionado con partir último firmó una remontada que puede haber dejado en jaque el mundial
Hay victorias que suman 25 puntos y hay victorias que cambian un campeonato. La de Kimi Antonelli en Monza pertenece a la segunda categoría. El italiano llegó al Gran Premio de casa como líder del Mundial y salió todavía más reforzado. Lo hizo, además, después de una carrera que parecía prácticamente perdida antes incluso de comenzar: salía decimonoveno y terminó primero.
Una remontada que no solo le permite celebrar la victoria más especial de su carrera. También puede convertirse en uno de los momentos decisivos de la lucha por el título.
🏎️ De P19 a la victoria
Antonelli tenía todo en contra. Una sanción relacionada con la unidad de potencia le obligaba a afrontar el Gran Premio desde el fondo de la parrilla, en un circuito como Monza donde adelantar no siempre resulta sencillo y donde cualquier error estratégico puede condenarte durante toda la carrera.
Pero Mercedes diseñó una estrategia para atacar desde el principio. El italiano comenzó con neumáticos duros y una estrategia diferente a la de buena parte de sus rivales. Mientras otros pilotos buscaban ganar posiciones en las primeras vueltas, Antonelli empezó a construir su remontada poco a poco.
Y cuando llegó el momento de atacar, no dudó. Primero dejó atrás a Norris. Después se encontró luchando por las posiciones de cabeza. Verstappen y Russell también terminaron siendo víctimas del ritmo del Mercedes, hasta que Antonelli pasó a ocupar una posición de podio.
A partir de ahí, la carrera cambió completamente.
⚔️ El duelo que decidió Monza
Con Mercedes dominando la carrera, todo parecía encaminado hacia un doblete de Russell y Antonelli. Pero el italiano no estaba dispuesto a conformarse. Antonelli se acercó progresivamente a su compañero y comenzó a presionarle. En el primer intento de adelantamiento, ambos se fueron largos y Kimi terminó incluso en la grava. Podría haber sido el momento en el que la remontada se viniera abajo.
No ocurrió. Mercedes pidió calma a sus dos pilotos. El objetivo era claro: evitar un incidente interno y llevar los dos coches hasta la bandera a cuadros. Pero Antonelli volvió a intentarlo. En Ascari encontró el espacio, atacó a Russell y completó el adelantamiento.
De decimonoveno a primero.
No fue una victoria heredada por un accidente o una estrategia de supervivencia. Antonelli tuvo que adelantar, gestionar neumáticos, recuperar posiciones y finalmente superar a su propio compañero para quedarse con el triunfo.
💪🏻 El golpe al Mundial
Y aquí es donde la victoria de Monza adquiere otra dimensión. Antonelli no necesitaba ganar para seguir siendo líder. Pero hacerlo desde la decimonovena posición, mientras sus principales rivales por el campeonato perdían terreno, tiene un valor enorme.
Norris terminó lejos del triunfo después de que McLaren tampoco pudiera plantar cara a Mercedes durante toda la carrera. Ferrari vivió una pesadilla en casa: Leclerc abandonó después de su accidente en la segunda vuelta y Hamilton tuvo que remontar tras perder posiciones en el inicio. Mientras tanto, Antonelli sumaba el máximo posible.
25 puntos que pesan mucho más que 25 puntos.
Porque no solo amplían su ventaja. También demuestran que incluso cuando las circunstancias se ponen completamente en su contra, el líder del campeonato tiene capacidad para darle la vuelta a la situación.
⭐️ Antonelli ya no necesita que todo salga perfecto
Ese puede ser el mensaje más preocupante para sus rivales. Hasta ahora, una parte de la pelea por el Mundial podía interpretarse como una cuestión de regularidad. Antonelli estaba arriba porque Mercedes había construido un coche competitivo y porque el italiano estaba aprovechando prácticamente todas las oportunidades.
Monza cambia esa percepción. Ahora sabemos que también puede ganar cuando parte desde el fondo. Y eso es importante porque quedan carreras suficientes como para que lleguen sanciones, problemas mecánicos, malas clasificaciones o fines de semana en los que Mercedes no tenga el coche dominante. Antonelli acaba de demostrar que no necesita tenerlo todo de cara para ganar.
♟️ Mercedes empieza a mirar hacia adelante
La victoria de Monza también refuerza una situación que hace unas semanas parecía mucho menos clara: Mercedes tiene dos pilotos capaces de luchar por las victorias, pero Antonelli es quien llega a esta fase de la temporada con la posición privilegiada. Russell terminó segundo y volvió a demostrar su enorme consistencia. Pero la remontada de su compañero deja una imagen difícil de ignorar.
Antonelli fue capaz de recuperar 18 posiciones. Y cuando tuvo que enfrentarse directamente a Russell por la victoria, no dudó. El Mundial entra ahora en su tramo decisivo y cada punto empieza a tener un valor diferente. Los rivales todavía tienen margen para reaccionar, pero el líder acaba de enviar el mensaje más contundente posible.
Si Antonelli puede ganar saliendo decimonoveno, encontrar la manera de frenarle será todavía más complicado. Monza no tiene por qué haber sentenciado el Mundial. Pero sí puede haber marcado el día en el que Antonelli dejó de ser simplemente el líder de la clasificación para convertirse en el gran favorito al título.
¡Si quieres estar informado siempre de todas las novedades, subscríbete a nuestra web y síguenos en nuestras Redes Sociales (@pieldeasfalto) o a través de nuestro canal de Telegram!
¡Las Noticias Vuelan!
Suscríbete a nuestra Newsletter para recibir todas las novedades.


