Web Analytics Made Easy - Statcounter
Foto: F1

Verstappen vence en Sepang pero se centra en señalar como ya ha hecho Alonso, lo ocurrido durante la vuelta de reconocimiento previa al inicio de carrera y señala a la FIA para buscar soluciones

Lo que debía ser una simple vuelta de formación antes del Gran Premio de Bahréin terminó convirtiéndose en uno de los momentos más surrealistas de la temporada. Bajo la lluvia de Sepang, varios monoplazas comenzaron a sufrir problemas de aceleración y gestión electrónica que obligaron a la FIA a suspender el procedimiento de salida y devolver a toda la parrilla a boxes.

El problema no fue aislado. Max Verstappen fue uno de los primeros en detectarlo y, poco después, varios pilotos comenzaron a experimentar exactamente la misma situación. Una imagen que dejó al descubierto hasta qué punto los actuales monoplazas dependen de la electrónica y el software.

Verstappen, el primero en detectar el problema

El caos comenzó prácticamente desde el primer momento. Verstappen, que partía desde la pole, informó por radio de que tenía problemas para acelerar.

No puedo acelerar, ha vuelto”.

El Red Bull consiguió recuperar su funcionamiento, pero el neerlandés pronto descubrió que aquello no era un problema exclusivo de su monoplaza.

De hecho, Verstappen explicó posteriormente que, cuando volvió a acelerar en la recta, pudo comprobar que varios coches estaban sufriendo exactamente lo mismo.

Todos tuvimos el mismo problema. En la vuelta siguiente, cuando llegué a la recta, vi como a ocho o nueve coches con el mismo problema… iban a unos 30 km/h”.

La imagen sorprendió incluso al propio piloto de Red Bull. Después de haber sufrido él mismo el fallo, Verstappen miró por los retrovisores y se encontró con buena parte de la parrilla prácticamente detenida.

Yo fui el primero en activarlo. Miré por el retrovisor y pensé: ‘¿Están todos esperando a que yo salga o qué?’”.

El problema se extiende por la parrilla

Lo que inicialmente podía parecer un fallo puntual terminó afectando a diferentes monoplazas. Lewis Hamilton, Charles Leclerc, Esteban Ocon y Valtteri Bottas también tuvieron problemas durante la vuelta de formación.

Hamilton llegó incluso a quedarse prácticamente detenido y tuvo que reiniciar el sistema para recuperar la respuesta del acelerador.

Estoy pisando el acelerador y no pasa nada”.

La coincidencia resultaba especialmente llamativa porque varios de los pilotos afectados utilizaban unidades de potencia Ferrari. Sin embargo, Verstappen también había sufrido el mismo problema con su Red Bull Ford, descartando que pudiera tratarse simplemente de un fallo asociado a un único fabricante.

“No está bien”

La situación era tan extraña que incluso desde la televisión surgió la pregunta de si aquello podía considerarse normal en una Fórmula 1 moderna.

Verstappen fue tajante al escuchar la cuestión:

No, pero esto es lo que tienes con motores como estos”.

La respuesta abría la puerta a una reflexión más profunda sobre la complejidad de las actuales unidades de potencia.

Cuando se le apuntó que aquello podía ser otra razón para plantearse un cambio de filosofía, Verstappen respondió con ironía:

Otra razón para cambiar”.

Y después dejó una de las frases más contundentes de sus declaraciones:

No tienes estos problemas con un V8”.

Verstappen señala la complejidad de los nuevos motores

Para el cuatro veces campeón del mundo, el incidente no es simplemente una anécdota provocada por unas condiciones meteorológicas complicadas. También es un reflejo de hasta qué punto la Fórmula 1 moderna depende de sistemas electrónicos cada vez más complejos.

Ese es el problema que tenemos. Estos motores son muy complicados y tienen mucho software implementado”.

La nueva generación de monoplazas utiliza una gestión electrónica mucho más sofisticada para coordinar la unidad de potencia, la recuperación y entrega de energía y los diferentes modos de funcionamiento.

En condiciones normales, toda esa tecnología permite un nivel de control extraordinario. Pero cuando un sistema falla, las consecuencias pueden ser inmediatas y afectar directamente a la capacidad del piloto para conducir el coche.

Eso fue precisamente lo que ocurrió en la vuelta de formación.

La FIA confirma el fallo de software

Las declaraciones de Verstappen llegaron después de que Nicholas Tombazis, director técnico de la FIA, explicara el origen del problema.

La Federación confirmó que existen configuraciones especiales en el software para condiciones de lluvia y que se produjo un error en ese sistema.

Hay configuraciones especiales en el software por condiciones de lluvia y ha habido un error en el software. No ha sido culpa de los equipos”.

La explicación descarta así que Ferrari, Red Bull Ford o cualquiera de los equipos afectados hubiera cometido un error en la preparación de sus monoplazas.

El problema estaba en una configuración común del software utilizada bajo determinadas condiciones de lluvia.

La FIA tuvo que suspender la salida

Con varios pilotos afectados y la incertidumbre creciendo, Race Control decidió suspender el procedimiento de salida y enviar a todos los coches de vuelta al pit lane.

La decisión evitó que el problema pudiera derivar en una situación todavía más peligrosa sobre una pista completamente mojada.

Además, el regreso a boxes generó dudas sobre el orden de la parrilla, ya que los pilotos habían tenido que detenerse y reorganizarse en diferentes posiciones. Finalmente, la FIA decidió recuperar la parrilla original de clasificación para la salida.

Pero el problema electrónico no fue el único desafío de aquella vuelta de formación.

Del software a los neumáticos

Una vez solucionado el problema, la pista comenzó a cambiar rápidamente. Los equipos tuvieron que tomar decisiones sobre los neumáticos mientras el asfalto evolucionaba vuelta a vuelta.

Verstappen apostó por los intermedios, mientras otros pilotos optaban por diferentes soluciones. La lluvia y el estado de la pista añadían todavía más incertidumbre a una situación que ya había comenzado de forma caótica.

La combinación de una pista mojada, coches circulando a baja velocidad y sistemas electrónicos que no respondían correctamente había convertido una simple vuelta de formación en un auténtico quebradero de cabeza.

“No tienes estos problemas con un V8”

El incidente dejó una conclusión clara en las palabras de Verstappen. El neerlandés no se limitó a explicar lo sucedido, sino que aprovechó el caos para poner el foco en la complejidad de la actual Fórmula 1.

No tienes estos problemas con un V8”, afirmó.

Una frase que resume el debate que vuelve a aparecer cada vez que la tecnología se convierte en protagonista por encima de la competición.

La FIA ya ha identificado el error y ha dejado claro que los equipos no fueron responsables. Ahora será necesario corregir el sistema para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.

¡Si quieres estar informado siempre de todas las novedades, subscríbete a nuestra web y síguenos en nuestras Redes Sociales (@pieldeasfalto) o a través de nuestro canal de Telegram! 

¡Las Noticias Vuelan!

Suscríbete a nuestra Newsletter para recibir todas las novedades.