El GP de Sepang ha quedado manchado por la vuelta de formación detrás del Safety Car que ha dejado en evidencia los problemas de este nuevo reglamento y unos software que han caído al mismo momento
Lo que debía ser una simple vuelta de formación antes del Gran Premio de Bahréin de F1 se convirtió en una de las imágenes más surrealistas de la temporada. Bajo la lluvia de Sepang, varios monoplazas comenzaron a sufrir problemas de aceleración y gestión electrónica que obligaron a la FIA a suspender el procedimiento de salida y devolver a toda la parrilla a boxes.
La escena dejó una pregunta encima de la mesa: ¿qué está ocurriendo con el software de los nuevos monoplazas de Fórmula 1?
👑 Verstappen, el primero en detectar el problema
El caos comenzó prácticamente desde el primer momento. Max Verstappen, que partía desde la pole, informó por radio de que tenía problemas para acelerar.
No puedo acelerar, ha vuelto”.
El Red Bull consiguió recuperar su funcionamiento, pero lo que parecía inicialmente un problema aislado comenzó a repetirse en otros coches.
Poco después fue Lewis Hamilton quien sufrió una situación todavía más llamativa. El Ferrari se quedó prácticamente detenido durante la vuelta de formación y el británico avisó por radio de que el acelerador no respondía.
Estoy pisando el acelerador y no pasa nada”.
Hamilton terminó teniendo que realizar un reinicio del sistema para recuperar el funcionamiento del monoplaza. Y no fue el único piloto afectado.
⁉️ El problema se extiende a otros equipos
La situación empezó a adquirir otra dimensión cuando aparecieron problemas similares en más coches. Esteban Ocon y Valtteri Bottas también tuvieron dificultades durante el procedimiento, mientras que Charles Leclerc recibió información de Ferrari sobre un problema de software en su monoplaza.
La coincidencia resultaba especialmente llamativa porque Hamilton, Leclerc, Ocon y Bottas utilizaban unidades de potencia Ferrari. Sin embargo, Verstappen también había sufrido un problema similar con el Red Bull Ford, por lo que no podía atribuirse simplemente a un fallo de una única unidad de potencia. Y ahí aparecía la gran incógnita.
🌧️ El software de lluvia, en el centro de la investigación
Una de las teorías que comenzó a cobrar fuerza apuntaba al software encargado de gestionar el funcionamiento de los monoplazas en condiciones de lluvia. La nueva generación de coches de 2026 depende de una cantidad mucho mayor de gestión electrónica y software para coordinar los diferentes sistemas del monoplaza. En unas condiciones tan particulares, con una pista completamente mojada y los coches circulando a baja velocidad durante la vuelta de formación, algo habría provocado que varios sistemas entraran en un estado incorrecto.
Y ahora la FIA ha confirmado que el origen estaba precisamente ahí.
Nicholas Tombazis, director técnico de la FIA, explicó que el problema se produjo por un error en el software preparado para las condiciones de lluvia, descartando cualquier responsabilidad por parte de los equipos.
Hay configuraciones especiales en el software por condiciones de lluvia y ha habido un error en el software. No ha sido culpa de los equipos”.
La explicación pone fin a una de las principales incógnitas del incidente. No se trataba de un fallo específico de Ferrari, Red Bull Ford o de ninguno de los fabricantes afectados, sino de un problema común relacionado con la configuración de los sistemas para afrontar las condiciones de lluvia. Por eso, hablar de un fallo de “IA” sería, de momento, ir demasiado lejos. Lo que sí está confirmado es que un error en el software de la FIA estuvo detrás del caos.
💻 La F1 moderna, cada vez más dependiente del software
La escena resulta especialmente significativa por el cambio técnico que ha experimentado la Fórmula 1 en 2026. Los monoplazas actuales cuentan con sistemas electrónicos mucho más sofisticados para gestionar la unidad de potencia, la recuperación y entrega de energía y los diferentes modos de funcionamiento. La electrónica ya no es simplemente un complemento: forma parte esencial del rendimiento del coche.
Y cuando uno de estos sistemas falla, el piloto puede encontrarse con una situación difícil de solucionar desde el volante. Eso es precisamente lo que ocurrió en Sepang. Hamilton tenía el coche delante de él, pero durante unos instantes no podía hacer que respondiera al acelerador.
🏁 La FIA tuvo que parar la salida
Con varios pilotos afectados y la incertidumbre creciendo, Race Control decidió suspender el procedimiento de salida y enviar a todos los coches de vuelta al pit lane. La decisión evitó que un problema técnico se convirtiera en una situación todavía más peligrosa en una pista que ya estaba en condiciones extremadamente complicadas por la lluvia. Además, el caos generó dudas sobre el orden de la parrilla después de que los pilotos regresaran a boxes en posiciones diferentes. Finalmente, la FIA decidió recuperar la parrilla original de clasificación para la salida.
⚠️ Una advertencia para la nueva era de la F1
Lo ocurrido deja mucho más que una anécdota. La Fórmula 1 está entrando en una época en la que el software tiene un peso cada vez mayor en el comportamiento de los monoplazas. La FIA ya ha identificado el origen del problema y ha dejado claro que los equipos no fueron responsables. Ahora tocará corregir el error para evitar que una situación similar vuelva a repetirse. Porque esta vez el problema no fue un piloto, ni una estrategia, ni un fallo de neumáticos. Fue el propio software el que, durante unos minutos, dejó a varios monoplazas sin respuesta.
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