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Foto: José Carlos Jiménez-Piel de Asfalto

El piloto madrileño analiza en una entrevista con Piel de Asfalto su mejor momento desde que llegó a MotoGP, habla de las dudas sobre su continuidad, del papel de Davide Brivio, de su evolución con Trackhouse y de por qué todavía no se considera candidato al título.

Hasta hace apenas unas semanas, el futuro de Raúl Fernández en MotoGP era una auténtica incógnita. Permanecer en la categoría reina dependía, casi, de que las cartas jugaran a su favor. A pesar de estar firmando la mejor temporada de su trayectoria en MotoGP, el piloto madrileño todavía tuvo que demostrar más si cabe su valía sobre la pista para asegurarse un sitio.

Y respondió de la mejor manera posible: con resultados. Ya suma dos victorias esta temporada y se ha convertido en uno de los contendientes al título, aunque él siga resistiéndose a considerarse como tal. También ha recuperado la sonrisa tras superar uno de los momentos más complicados de su carrera, marcado por las lesiones, las dudas sobre su futuro y la presión de tener que rendir. De todo ello, de la figura de Davide Brivio, de su evolución dentro de Trackhouse, de los momentos más difíciles que ha vivido y de cómo afronta este tramo decisivo del campeonato, ha hablado Raúl Fernández en una entrevista concedida a Piel de Asfalto.

Llegas a MotorLand, un circuito que te gusta bastante y, probablemente, en tu mejor momento. ¿Cómo afrontas este Gran Premio?

Raúl Fernández: Yo creo que sí, llegamos en un momento, no sé si el mejor, pero sí un momento dulce, de esos en los que parece que todo sale. Además, es una pista que me gusta mucho, donde siempre he conseguido buenos resultados, excepto en MotoGP, porque aquí siempre se me ha atragantado un poquito.

También es un circuito que, sobre el papel, no favorece al cien por cien a nuestra moto. Pero con el gran cambio que ha habido este año y las mejoras que han traído, tengo muchas ganas de comprobar cómo funcionará aquí en MotorLand. Hay circuitos donde antes la moto no iba bien y este año han conseguido ganar, así que lo importante será empezar el fin de semana con tranquilidad, trabajar bien e ir viendo hasta dónde podemos llegar.


¿La victoria de la última carrera te ha servido para hacer ese “clic” que decías que te faltaba para luchar por el título? Mucha gente ya te mete entre los candidatos, aunque tú no tanto.

Raúl Fernández: Debo decir que es la primera vez que en este pequeño parón me he parado a mirar un poco la clasificación. Puede que sí sea un contendiente, pero sinceramente creo que todavía estoy muy lejos. No me siento preparado para decir que puedo ganar el Mundial. Hay un nivel de pilotos muy alto y creo que ahora mismo simplemente estamos asomando la cabeza. Para mí, las próximas tres carreras serán importantes para saber realmente dónde estamos, porque seguimos a más de una carrera y media del liderato y eso todavía son muchos puntos.


Dentro de unos meses te despedirás de Davide Brivio, una figura muy importante en tu carrera. ¿Qué ha significado para ti?

Raúl Fernández: Ha sido una persona muy importante, sobre todo cuando pasé aquel momento tan complicado a principios del año pasado, cuando no encontraba ninguna solución. Él fue quien me ayudó a poner todo en su sitio. Al final, en la vida todo tiene un principio y un final, y Davide termina su etapa en Trackhouse. Me sabe muy mal porque, personalmente, le voy a echar mucho de menos. Es esa persona a la que siempre recurro cuando tengo un problema o cuando me enfrento a una situación nueva y no sé cómo gestionarla. Es como ese padre al que le preguntas cómo afrontar las cosas.

También es cierto que ya ha conseguido poner en marcha esa pelota que tanto costó mover y creo que la inercia continuará. Me quedo con todas las cosas buenas, aunque como en cualquier relación también ha habido momentos difíciles y opiniones distintas. Lo importante es que siempre encontramos un punto de encuentro y he intentado escucharle mucho, no solo para ser mejor piloto, sino también mejor persona.


Se podría decir que has vivido dos temporadas en una: una primera mitad muy complicada y una segunda completamente diferente. ¿Qué fue lo más difícil de gestionar?

Raúl Fernández: Hubo dos cosas muy complicadas. La primera fue el hombro. Tardé tres o cuatro carreras en encontrar la forma adecuada de entrenar y prepararlo. Tengo muy marcadas las carreras de Brasil y Estados Unidos, donde físicamente solo podía rendir al 60 o al 70 %. Después, junto a mi entrenador, encontramos una manera de preparar las carreras y ahora mismo el hombro está al cien por cien.

La otra parte fue la mental. Aunque tengas personas a tu alrededor que te ayudan mucho, nunca estás al cien por cien tranquilo y eso afectó bastante a esa primera parte de la temporada. Ahora estamos en un momento muy bueno, pero esto es deporte. Puede llegar Aragón, Austria o cualquier otro circuito y no encontrar el feeling desde el principio. Ahí es donde está la diferencia: en trabajar para sacar, si no el cien por cien del rendimiento, al menos el noventa.


¿Hubo algún momento en el que pensaste en dejarlo?

Raúl Fernández: Había momentos en los que no sabía dónde iba a estar. Al final monto en moto porque me gusta y porque disfruto haciéndolo. Si no hubiera estado aquí, habría intentado buscar otro sitio para seguir disfrutando. Nunca me senté en casa pensando qué iba a hacer con mi vida. Simplemente intenté seguir disfrutando.


¿Has dudado alguna vez de ti mismo?

Raúl Fernández: No. Creo que esa es una de mis mayores virtudes. Nunca he dudado de lo que soy capaz de hacer. Esto es deporte y no siempre salen las cosas como quieres, pero nunca he dudado de si era bueno o malo. Lo que nunca ha cambiado ha sido mi trabajo. Siempre he tenido la seguridad de dar el cien por cien entrenando y trabajando. Luego el resultado depende de muchos factores, pero de lo que dependía de mí nunca he dudado.


¿Hay algún consejo que te haya marcado especialmente?

Raúl Fernández: Sí. Que hagas lo que hagas en la vida tienes que ser feliz. Es el consejo que siempre intento aplicarme y el que más me ayuda, no solo en el deporte, sino también fuera de las carreras.


Hace unos días comentaste que algunos pilotos españoles no reciben el mismo reconocimiento que otros. ¿Qué querías transmitir exactamente?

Raúl Fernández: Lo primero es que aquella entrevista no se vio completa. Yo explicaba que, si quieres hacer más grande al que ya es grande, también tienes que valorar el trabajo que hacemos todos. Solo por el hecho de estar en la parrilla de MotoGP ya merece reconocimiento. Mucha gente viene a un Gran Premio y se queda sorprendida cuando ve estas motos: parecen de juguete, los carenados no pesan nada y alcanzan los 360 km/h. Somos nosotros quienes las llevamos.

Por eso creo que ya solo por ser deportistas y jugarnos la vida deberíamos recibir ese reconocimiento. No es un mensaje contra nadie. Soy un auténtico apasionado del deporte y quiero hacerlo más grande. Además, el primero al que respeto es Marc Márquez, que ha sido mi ídolo desde pequeño. Nunca podría decir nada malo de él ni de ninguno de mis rivales. Es simplemente un mensaje como aficionado y como deportista para seguir haciendo crecer este deporte.


Después de tantos altibajos, ahora estás luchando con los mejores pilotos de MotoGP. ¿Qué significa eso para ti?

Raúl Fernández: Como hemos hablado antes, nunca he tenido dudas sobre mí. Lo que siempre he tenido ha sido trabajo y confianza. Sigo trabajando prácticamente igual que antes, aunque hemos tenido que cambiar algunas cosas por los problemas físicos del pasado. La dedicación siempre ha sido la misma.

Los momentos difíciles han venido muchas veces porque los proyectos necesitaban tiempo para crecer. Cuando llegué a Trackhouse mucha gente decía que estaba loco por apostar por un equipo americano nuevo, pero todos hemos crecido juntos. Ellos me han hecho crecer a mí y yo a ellos. Mi idea siempre fue entrar en un proyecto y llevarlo hasta el final de mi carrera, ayudando a sacar el máximo rendimiento posible. Me siento muy partícipe de este crecimiento junto a Aprilia y Trackhouse.


¿Qué legado te gustaría dejar cuando termine tu carrera?

Raúl Fernández: Me gustaría que la gente me recordara como una buena persona. Hay mucha gente que todavía no me conoce realmente y tiene una imagen distinta de mí. Me gustaría cambiar eso. Nunca he sido como algunas personas piensan. Quiero que quien me conozca se lleve una buena impresión y recordar que, antes que pilotos, somos personas, tenemos una familia y somos gente muy respetuosa.


Si pudieras hablar con el Raúl de hace diez años, ¿qué le dirías?

Raúl Fernández: Sinceramente, no le diría nada. Le dejaría aprender y equivocarse. He hecho cosas bien y cosas mal, pero precisamente esos errores me han permitido llegar hasta donde estoy y tener la madurez necesaria para afrontar los problemas. Si no hubiera pasado por esos momentos, probablemente hoy no tendría esa experiencia. Le diría que disfrutara todavía más tanto de los buenos como de los malos momentos. No cambiaría nada porque hoy me siento un privilegiado. Tengo estabilidad en mi vida, un entorno fantástico y un equipo muy competitivo.


¿Y entonces puedes luchar por el título este año?

Raúl Fernández: Como digo, hablamos dentro de las tres próximas carreras y veremos dónde estamos. Si Jorge Martín pudo ganar un Mundial con un equipo satélite, ¿por qué no intentarlo? Pero prefiero esperar un poco más antes de hablar de luchar por el título.

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