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Foto: MX1

Van Beveren ha sido el vencedor de la décima etapa pero Luciano Benavides vuelve a liderar la general aventajando a Sanders y Schareina

El Dakar volvió a mostrar su versión más salvaje desde el mismo arranque de la especial. En el primer punto de control, situado en el kilómetro 40, las diferencias eran mínimas pero ya dejaban entrever que la jornada no iba a conceder respiros. Daniel Sanders marcaba el primer registro de referencia, sacándole 33 segundos en pista a Tosha Schareina, aunque el valenciano, gracias a las bonificaciones por abrir, conseguía sostener una ventaja mínima en la tabla virtual. Ricky Brabec apareció pronto con intención, completando el tramo inicial con 53 segundos de margen sobre Sanders y 1:26 respecto a Schareina, un aviso serio del estadounidense en su lucha por la general.

El primer golpe de autoridad, sin embargo, lo firmó Luciano Benavides. El argentino arrancó la etapa con un ritmo demoledor y se colocó líder tras el primer sector, metiendo 37 segundos a Brabec y alrededor de un minuto y medio tanto a Sanders como a Schareina una vez aplicados los bonus. Un inicio fulgurante del piloto de KTM, que parecía haber encontrado el pulso exacto a la especial.

Pelea por la etapa y la general

En el kilómetro 82, Sanders rodaba un minuto por delante de Schareina, aunque las bonificaciones mantenían al piloto de Honda al frente. Brabec cedía algo con el australiano pero seguía por delante del valenciano, mientras Canet iniciaba su remontada desde la 28ª posición.

Benavides afianzó el liderato con 1:14 sobre Van Beveren y más de dos minutos sobre Sanders y Schareina, bonus incluidos. En el km 123, Brabec se convirtió en el más rápido, ampliando diferencias en pista que se ajustaban con los bonus.

En ese tercer punto de control, Sanders alcanzó a Schareina y, junto a Michael Docherty, los tres comenzaron a abrir tramo en grupo antes del repostaje. Solo cuatro pilotos lograron llegar entonces a esa referencia, una muestra clara de la dureza y la complejidad de la especial.

El caos del GPS

La etapa entró entonces en un territorio incierto. Un problema con el GPS de las motos generó confusión generalizada y dejó en el aire las referencias camino del cuarto punto de control, situado en el kilómetro 163. El rally se sumergía en una de esas fases donde la navegación pesa tanto como el gas.

El punto de inflexión llegó poco después, en el kilómetro 138. Daniel Sanders, líder de la general, sufrió una caída. Tanto Tosha Schareina como Ricky Brabec se detuvieron junto a él para asegurar la zona, siguiendo las indicaciones de la organización. Los tres pudieron retomar la marcha, pero el incidente tuvo consecuencias inmediatas en el cronómetro: Sanders y Schareina se dejaron más de 14 minutos respecto a Adrien Van Beveren y alrededor de diez con Brabec, aunque al valenciano se le devolvería tiempo al final de la etapa.

Con ese escenario, Brabec pasó a liderar provisionalmente la general, a la espera de ajustes y del paso de Benavides. El argentino tampoco tuvo su mejor parcial en ese tramo y cedió 4:11 con Van Beveren, que se colocó al frente de la etapa. Aun así, Benavides logró meter 1:12 a Brabec con bonus aplicado, lo justo para volver a colocarse líder del Dakar de manera virtual.

Aún en el lío de la navegación

La especial seguía pasando factura. En el quinto waypoint (km 201), Van Beveren lideraba con firmeza, mientras Schareina cedía nueve minutos con Brabec —seis con bonificaciones— y Sanders más de once, muy afectado por la caída. Canet, en cambio, rodaba sólido en el top-15, a 8:15 de Van Beveren, igual que Schareina.

Benavides recortó en ese punto y se quedó a 3:39 del francés, metiendo dos minutos y medio a Brabec, once y medio a Schareina y casi catorce a Sanders. En el sexto waypoint (km 240), Schareina mantenía nueve minutos con Brabec —cuatro con bonus— y unos quince con Van Beveren.

Cuando parecía que la etapa empezaba a ordenarse, el Dakar volvió a romper el guion. Benavides siguió recortando hasta situarse a menos de un minuto y medio de Van Beveren, ampliando diferencias con sus rivales directos una vez sumados los bonus. Sin embargo, los cuatro pilotos que rodaban en cabeza se detuvieron durante unos veinte minutos después del sexto waypoint. Sanders y Benavides llegaron a alcanzarlos… para quedar también detenidos poco después.

Último tirón de etapa

La etapa siguió marcada por el desorden. En el séptimo waypoint, Van Beveren seguía al frente con ventaja sobre Brabec (+4:30) y Schareina (+10:45), mientras Sanders y Benavides aún no llegaban.

Benavides superó a un Sanders tocado y se lanzó a por la etapa, recortando a Van Beveren hasta 1:12 y dejando a Brabec a más de tres minutos y a Schareina a nueve y medio con bonificaciones. Tras el octavo waypoint (km 314), las diferencias entre Brabec y Schareina se mantenían, pendientes del tiempo que se devolvería al español por ayudar a Sanders.

La cara más amarga de la jornada la puso Arnau Lledó. El piloto de Rally 2 sufrió una caída con lesión en la pierna que le obligó a abandonar la especial, poniendo fin de forma prematura a su Dakar en una etapa marcada, una vez más, por la dureza extrema del recorrido.

El cierre de la etapa

Benavides volvió a recortar y se colocó a 1:12 de Van Beveren en el último waypoint, mientras Sanders ya cedía más de 25 minutos. La lucha por la victoria de etapa seguía abierta. Luciano Benavides cruzó la meta a cuatro minutos de Adrien Van Beveren, que se llevó su primera especial de la edición. Con los bonus por abrir pista incluidos, Brabec cedió 1:22 con el argentino y quedó a apenas 40 segundos en la general, mientras Schareina se dejaba ocho minutos con Benavides y seis y medio con Brabec.

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