Ford firma una buena etapa especial pese a la primera victoria de Guthrie después de una montaña rusa de sensaciones en el desierto
Tras la salida de Seth Quintero, el desierto fue dando paso, en orden, a Henk Lategan y Yazeed Al-Rajhi, con Toby Price y João Ferreira aguardando su turno. El orden de partida no era casual: la jornada anterior había sido un auténtico festival para Toyota y la especial arrancó con la sensación de que tocaba refrendarlo. Sébastien Loeb entró en escena como quinto de la general, a menos de dos minutos de su compañero en Dacia, un Nasser Al-Attiyah que partía como líder sólido y con la autoridad que le caracteriza.
Poco después tomó la salida el qatarí, decidido a seguir marcando el paso. A continuación apareció Mattias Ekström con su Ford Raptor, el mejor clasificado de la marca estadounidense, octavo en la general a algo más de cuatro minutos de Al-Attiyah. Y entonces sí, llegó el turno de Carlos Sainz. El madrileño arrancó la tercera especial con la estrategia como eje central, buscando una etapa limpia y, sobre todo, evitando los pinchazos que le penalizaron el día anterior.
Primera referencia con claras intenciones
Los primeros parciales dejaron claras las intenciones. Henk Lategan marcó el ritmo inicial, aventajando en 0:19 a João Ferreira, en 0:49 a Al-Rajhi y en 0:51 a Quintero. Loeb cedió cerca de medio minuto, a la espera de la referencia del líder.
Al-Attiyah respondió de inmediato con el mejor crono provisional, aunque por un margen mínimo: solo un segundo mejor que Lategan y medio minuto respecto a Loeb. Sin embargo, el verdadero golpe lo dio Ekström. El sueco voló en este primer tramo y se colocó líder, con más de 30 segundos sobre Baragwanath y Goczal, dejando a Al-Attiyah a +0:36 y a Loeb a más de un minuto.
Carlos Sainz cerró el primer sector a medio minuto de Ekström, situándose segundo provisional. Un resultado relativo, teniendo en cuenta que la etapa maratón esperaba al día siguiente y abrir pista no era precisamente una ventaja. Nani Roma pasó sólido, séptimo, a +0:41 del sueco. Y la gran sorpresa la firmó Cristina Gutiérrez, que completó un primer parcial brillante para colocarse segunda, a solo +0:22 de Ekström.
Ampliando la ventaja
En el kilómetro 80, Al-Attiyah comenzó a imponer su ley, ampliando ligeramente su ventaja sobre los rivales, con Loeb ya a +1:26. Saood Variawa sorprendió con un gran segundo tramo y llegó a superar por un solo segundo al qatarí. Ekström mantuvo el control, con +0:35 sobre Variawa y +0:36 respecto a Al-Attiyah, mientras Loeb se quedaba ya a más de dos minutos.
Sainz cedió algo de tiempo y pasó a +1:03 de Ekström, aunque seguía gestionando mejor que Loeb. Nani Roma continuó con una actuación muy sólida y se colocó segundo provisional, a poco más de medio minuto del sueco. Cristina Gutiérrez perdió algo de terreno, pero se mantuvo dentro de la pelea.
Cambio de líder
Ekström alcanzó el kilómetro 114 manteniendo la distancia con Variawa y ampliando su renta sobre Al-Attiyah hasta rozar el minuto. Pero Nani Roma no aflojó y se quedó a tan solo +0:14 del sueco. Carlos Sainz, por su parte, recuperó sensaciones tras el parcial anterior y volvió a rodar a poco más de medio minuto. Si la jornada previa había sido dominio de Toyota, esta empezaba a teñirse de azul Ford. En el kilómetro 167, Al-Rajhi firmó un tramo excelso y superó a Lategan y Ferreira, aunque seguía a +1:33 de Al-Attiyah. Y entonces llegó el giro de guion. Ekström sufrió un mal parcial y lo pagó caro.
Nani Roma aprovechó la oportunidad y se colocó líder de la etapa, beneficiándose de los +1:21 que cedió el sueco. Carlos Sainz ascendió hasta la segunda posición, a solo +0:35 del catalán. El desierto volvió a cambiar de dueño, dejando una especial abierta, intensa y marcada por la experiencia y la gestión en los momentos clave.
Momento clave cerca del final
Ekström volvió a golpear en el kilómetro 258. Nani Roma y Carlos Sainz llegaron a ese punto cediendo algunos segundos más frente al sueco, que siguió marcando el ritmo con autoridad. Guthrie tampoco pudo contener la sangría y ya se situaba a 45 segundos del piloto nórdico. Roma ampliaba su desventaja hasta los 2:01, perdiendo unos 40 segundos adicionales, mientras que Sainz se dejaba casi un minuto más y pasaba a estar a 3:26. El Ford de Ekström volvía a imponer su ley en un tramo clave de la especial.
Llegaban los problemas a la cabeza
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