El equipo de Nadia Padovani vivió una jornada de emociones extremas en Montmeló: del miedo absoluto por el accidente de Álex Márquez al primer podio del año de Fermín Aldeguer en una de las carreras más caóticas de la temporada.
Circuito de Barcelona-Cataluña (Montmeló).- Si hay alguien que pasó de contener el aliento a celebrar (contenida y doblemente) ese es el equipo Gresini liderado por Nadia Padovani. El sábado salieron victoriosos en una sprint en la que Álex Márquez se acabó imponiendo a un guerrero Pedro Acosta. El domingo, la película fue bastante diferente. En plena lucha por la victoria, el catalán se vio involucrado en un accidente que, por momentos, hizo temblar al paddock entero. El resumen, milagrosamente, fue una fractura de clavícula y otra marginal en la C7.
La dicotomia llegó unos minutos más tarde. Mientras el menor de los hermanos Márquez era trasladado al hospital para terminar de confirmar las lesiones que sufría, su compañero de equipo lograba un trabajado podio que llega en un momento clave. Después de lesionarse en plena pretemporada y tras unos cuantos Grandes Premios complicados. En cuestión de minutos, Gresini pasó de contener el aliento a celebrar por partida doble. “Ha sido un día duro, largo… tengo ganas de que se acabe, pero también de celebrarlo”, confesó Fermin Aldeguer tras bajarse de la moto.
La prueba del momento que estaban viviendo fue la imagen que dejaron en plena celebración. Caras tensas, expectación por las noticias que más tarde llegarían sobre Álex y un Aldeguer que recogía parte de los frutos que lleva cosechando desde que se fracturó el fémur izquierdo en pretemporada, pero que no pudo celebrar como le hubiese gustado. “Nadie me ponía luchando por la victoria hoy, pero realmente hemos estado bastante cerca”, reconocía.
Lo cierto es que ese podio llegó en parte por la situación que se había vivido minutos antes. El murciano supo aprovechar esa tercera salida para meterse en el grupo de cabeza, rebasar tanto a Pedro Acosta como al resto para acabar metiéndose en la tercera posición del podio, el primero de la temporada. “Nos merecíamos un resultado así”, aseguró.
⚠️ El accidente de Álex Márquez marcó la carrera
Aunque ayer, toda la atención estaba fuera de la pista. Más allá del resultado deportivo, Aldeguer reconoció que el paddock vivió momentos de enorme tensión tras el fuerte accidente de Álex Márquez. Las imágenes dejaron helados a pilotos y equipos. El murciano admitió que gestionar emocionalmente aquellas situaciones resultó casi tan difícil como pilotar. “Viendo esas imágenes se te encoge el cuerpo”. El piloto de La Ñora explicó que los continuos parones generaron una montaña rusa emocional complicada de controlar: “Salir, parar, volver a salir… y no saber realmente cómo está un compañero es desagradable”.
🧠 Gestión mental y sangre fría en una carrera límite
La carrera de Montmeló no se ganó únicamente con velocidad. La concentración y la capacidad para resetear mentalmente tras cada interrupción marcaron diferencias. Aldeguer reconoció que dentro del garaje se respiraba tensión constante mientras llegaban noticias sobre los pilotos accidentados. “Aunque te digan que el piloto está consciente, no sabes realmente qué está pasando”. Ese contexto convirtió el podio en algo todavía más valioso. Porque no solo sobrevivió al caos de la pista, también al desgaste psicológico de una de las carreras más accidentadas de la temporada. Supongo que la magia del motociclismo.
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