El madrileño pierde más de once minutos en la etapa 3 rumbo a Al Ula y asume un cambio total de estrategia en un Dakar que ya empieza a jugar con fuego.
La tercera etapa del Rally Dakar 2026 era una de esas jornadas marcadas en rojo por toda la caravana. Salida en Yanbu, meta en Al Ula, kilómetros interminables de piedra afilada y una certeza compartida: aquí no gana el más rápido, sino el que sobrevive. Para Carlos Sainz, el día terminó siendo mucho más caro de lo esperado.
El piloto madrileño sufrió dos pinchazos que destrozaron su hoja de ruta y lo relegaron a la 16ª posición, a 11 minutos y 42 segundos de la cabeza, en una etapa dominada por Seth Quintero y por una armada de Toyota que colocó cinco Hilux T1+ entre los mejores tiempos. Un golpe duro, no solo en la clasificación, sino también en la estrategia pensada para los próximos días.
🪨 La etapa que todos temían… y castigó sin piedad ⚠️
Sainz ya sabía lo que venía. Nadie salió a improvisar. “Sabíamos que habría muchísimas piedras y así ha sido”, resumió con frialdad el cuatro veces ganador del Dakar ante la prensa española en el campamento de Al Ula.
Pero ni la experiencia ni la prudencia fueron suficientes. “Al final, dos pinchazos y un pequeño error también. Hemos perdido más de lo que pensábamos, pero es lo que hay”, reconoció. En el Dakar, la explicación suele ser simple y el castigo, inmediato.
El resultado fue demoledor: fuera de la posición de salida ideal y con un margen de tiempo que obliga a repensar toda la carrera cuando aún queda muchísimo por delante.
♟️ El tablero cambia: estrategia forzada 🔄
Más allá del tiempo perdido, lo que realmente preocupa al entorno de Sainz es el efecto dominó que genera una etapa así. El Dakar no se corre solo contra el cronómetro, sino contra la lógica de las salidas. “Esto nos descabalga de la posición, etapa y salida que queríamos”, explicó el Matador. Y fue más allá, detallando el complejo rompecabezas que ahora se presenta: “Normalmente, en la tercera etapa sales atrás y lo normal es que quedes delante. Entonces, al día siguiente, que ya es la primera parte de la maratón, te toca salir delante, que no es bueno”.
Una mala jornada altera no solo el presente, sino varios días por delante, especialmente con las etapas maratón a la vuelta de la esquina, donde no hay asistencia mecánica y cada decisión pesa el doble.
🚙 Ford, también golpeado por las piedras
El problema no fue exclusivo de Sainz. De hecho, afectó a toda la estructura de Ford, que vivió un auténtico vía crucis con los neumáticos. “Somos siete coches y pinchamos 20 neumáticos”, desveló el madrileño, dejando claro que el terreno castigó especialmente a los Raptor. Salir más atrás ayudó a algunos rivales: “Sin pinchar, te quitas cuatro o cinco minutos… y no te caen once o doce”, lamentó.
⏳ Mucha carrera por delante… pero sin margen de error
Pese al golpe, Sainz no dramatiza. Sería ir contra su propia naturaleza competitiva. “Tenemos que seguir igual. Queda mucha carrera. No perder más tiempo y seguir ahí”, insistió. Eso sí, el Dakar ya ha cambiado de manos en cuanto a iniciativa. Toyota, Al-Attiyah, Loeb y Quintero han salido reforzados. Y ahora toca mover ficha en un tablero donde otros juegan con ventaja.
“Si no atacas, te alejas un poco del líder”, concluyó Sainz. El Dakar 2026 entra en una fase decisiva. Y para el Matador, este contratiempo es solo otro reto más dentro del reto más grande del motor.
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