El piloto de Ducati reconoce su fallo en la Q2 y se queda sin opciones de podio en Goiânia: “La he fastidiado, ha sido culpa mía”.
Pecco Bagnaia vivió uno de esos días que pueden marcar un fin de semana… para mal. El piloto italiano llegó al Gran Premio de Brasil con la intención de reafirmar su crecimiento tras un inicio complicado en Tailandia, pero todo se torció desde la clasificación. Un error en la Q2 condicionó completamente su sábado en Goiânia. Y él mismo no dudó en asumir toda la responsabilidad.
❌ Un error que lo cambió todo
El momento clave llegó en la clasificación. Bagnaia se fue al suelo en la Q2 cuando estaba en plena lucha por las primeras posiciones. Ese fallo le obligó a salir desde posiciones retrasadas, condenando tanto su Sprint como sus opciones de cara al domingo.
“Volví a meter la pata en la clasificación, porque estaba apretando mucho, pero no calenté bien el neumático delantero. Ha sido culpa mía”, reconoció sin rodeos.
El italiano sabía que tenía ritmo. Pero el error fue determinante.
🏍️ Una Sprint sin margen
En la carrera corta, Bagnaia intentó remontar, pero se encontró con un problema habitual en este tipo de circuitos: la dificultad para adelantar. Se quedó atrapado detrás de Álex Márquez durante gran parte de la prueba, sin poder explotar el potencial de su Ducati.
“No pude apretar y sacar todo el potencial yendo detrás de Alex Márquez, porque me quedé atascado ahí”, explicó.
El resultado final fue un discreto octavo puesto, que le permitió sumar apenas dos puntos.
⚠️ “La moto estaba para el podio”
Lo más frustrante para Bagnaia no es el resultado, sino la sensación de oportunidad perdida. El italiano cree que tenía ritmo suficiente para pelear por las posiciones de privilegio.
“Hoy, la moto estaba para permitirme luchar por los tres primeros puestos en clasificación y en carrera, pero la he fastidiado”, afirmó.
Una autocrítica contundente que refleja su nivel de exigencia.
🔧 Problemas de configuración y sensaciones
El fin de semana también estuvo condicionado por la falta de tiempo para trabajar en la puesta a punto. Bagnaia tuvo que lidiar con dos configuraciones distintas en sus motos, algo que complicó aún más su rendimiento.
“La segunda moto era bastante diferente en cuanto a la puesta a punto, porque ayer no tuvimos tiempo de elegir una configuración”, explicó.
Aun así, insiste en que el potencial está ahí.
🧠 Un circuito complicado para remontar
Goiânia no es un circuito fácil para adelantar, y Bagnaia lo sufrió en primera persona.
“No lo sé, porque adelantar aquí es muy difícil. Hoy lo he intentado todo”, aseguró.
El italiano reconoce que, en condiciones normales, necesitaría una clara superioridad en velocidad para poder progresar.
🔄 Mirando al domingo
Pese al golpe, Bagnaia no pierde la esperanza de cara a la carrera larga. Confía en que la gestión de neumáticos y el mayor depósito de combustible puedan jugar a su favor.
“Normalmente, con un depósito de combustible más grande, en carrera larga, puedo ser más rápido”, explicó.
Eso sí, tiene claro cuál será la clave: la salida.
“Mañana intentaré hacer una mejor salida, quizá adelantando a más pilotos en la primera vuelta”.
🏁 Un sábado para aprender
El mensaje de Bagnaia es claro: el problema no es la moto, es la ejecución.
“El potencial está ahí, la moto es competitiva, me gusta. Solo tengo que ponerlo todo junto”.
Brasil le ha dejado una lección importante. Y ahora, el reto será transformar esa autocrítica en resultados. Porque en MotoGP, los errores… se pagan muy caros.
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