El asturiano partió cuarto, perdió posiciones en una salida complicada y sobrevivió a un coche inestable para salvar un botín valioso que lo acerca al top-10 del Mundial.
La carrera al sprint del Gran Premio de Qatar 2025 dejó sensaciones encontradas para Fernando Alonso, que arrancaba desde un optimista cuarto puesto en la parrilla. Sin embargo, desde el apagado de los semáforos quedó claro que el resultado de la clasificación era más un espejismo que una tendencia real. El asturiano terminó séptimo y se llevó dos puntos que él mismo calificó como “de oro”.
El inicio fue decisivo. Alonso, que salía por el lado sucio, sufrió ante la agresividad de los dos Red Bull. En apenas un par de curvas, Yuki Tsunoda y Max Verstappen se abrieron paso por delante del AMR25. El bicampeón español pudo contener el envite durante unos metros, pero nunca encontró el ritmo que había mostrado en la clasificación del día anterior.
🚦 Una salida complicada: “No teníamos ritmo para ser séptimos”
Al término de la carrera, Alonso no escondió la realidad: “Es un regalo divino. No teníamos el ritmo para ser séptimos”, confesó en zona mixta. Para el piloto de Aston Martin, el resultado tiene una explicación clara. La clasificación al sprint, extraordinaria para el equipo, no reflejaba el nivel real del monoplaza. “Venía gracias a la crono de ayer, pero sabíamos que sufriríamos y que vendrían por detrás tanto Tsunoda como Antonelli más fuertes”, añadió.
Tsunoda le ganó la posición en la primera curva, Verstappen lo superó poco después y Andrea Kimi Antonelli completó la faena cuando Alonso se vio obligado a pasar por la grava tras un error.
🌪️ Excursión por la grava y un adelantamiento inevitable
Uno de los momentos clave fue esa salida al exterior tras perder apoyo delantero. Alonso explicó que no hizo nada diferente a lo habitual:
“La curva la di como siempre. Frenando recto, girando a 90º… No cambió nada al pasar por la grava”.
Sin embargo, esa mínima excursión permitió a Antonelli adelantarle. Y ni siquiera las sanciones por límites de pista que recibieron Tsunoda y el propio piloto italiano le hubieran devuelto la posición: su ritmo era insuficiente para pelear.
🛠️ El AMR25, lejos del rendimiento esperado
El asturiano fue muy claro al analizar el problema técnico del monoplaza: “Es un coche que tiende a la desconexión aerodinámica en la parte delantera. Acabamos con subviraje después de quedarnos sin delantera izquierda”. En otras palabras, un coche difícil de conducir en un circuito de curvas rápidas como Lusail. Además, Alonso reveló un dato preocupante: “En la simulación aparecíamos como octavo equipo… Es algo mejor de lo que éramos en otros circuitos. La posición natural del coche es 15 o 16”. Es decir, su séptimo puesto es casi una anomalía positiva.
🏆 Puntos de oro y lucha por el top-10
Pese a todo, Alonso logró sumar dos puntos que le permiten escalar hasta los 42 puntos en la general, superando a Oliver Bearman y quedándose a solo siete unidades del top-10 que marcan Hülkenberg y Carlos Sainz. Isack Hadjar, noveno, está apenas a nueve puntos del asturiano.
“Cada punto es oro, séptimo no es la posición real”, aseguró Alonso, consciente de que estos pequeños botines pueden marcar su temporada.
El asturiano se marchó del paddock mirando de reojo a los coches de cabeza… bajo la atenta mirada de Adrian Newey, que observó la parrilla antes de la salida. Un detalle que no pasó desapercibido.
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